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lunes, 24 de marzo de 2014

Almas Gemelas

Hace mucho que no les vengo a escribir así que les comparto este pequeño pensamiento... esta totalmente inspirado y dedicado a una amiga muy especial para mí: Cecilia Säenz. Espero que les guste


Si a veces te cuestionas el porqué sientes que llevas años de amistad con un completo desconocido. Si has sentido una conexión mágica con alguien que apenas conoces. Entonces debes saber que has encontrado una parte perdida de tu alma.

Antes de nacer nuestras almas, cruzando múltiples planos y universos, llega con fisuras y fracturas a nuestro mundo. Al intentar implantarse en nuestro cuerpo, solo una parte queda albergada en nuestro interior y lo demás, en forma de fragmentos, queda dispersa alrededor del mundo ya sea en otras personas, en objetos o hasta en algunos lugares o paisajes.

La razón de aquel amor instantáneo, aquella conexión mágica o aquél chispazo interno que tenemos al ver por primera vez una persona, un libro, una pequeña mascota o un paisaje es porque nuestra alma reconoce uno de sus fragmentos.


No creas la boba leyenda urbana sobre el alma gemela pues no poseemos una sino múltiples almas gemelas que vamos conociendo conforme vivimos nuestra vida. Sal a vivir, recupera los fragmentos de tu divina alma y siente como cada día te sientes más completo.


Nos leeremos pronto, linda semana.

viernes, 28 de febrero de 2014

Capítulo I – Daliah

>>>> Prólogo <<<<



-Número 2 -2-5  es hora de trabajar – gritó un extraño ser robusto, enano y deforme que hacía guardia fuera de su celda.

Número 2-2-5 era una chica alta, esbelta, con una cabellera negra como la noche que le caía por encima de los hombros, con piel morena a causa del sol, con manos y pies desgastados por el duro trabajo que la obligaban a hacer.

Esta chica era una prisionera más en el reino de Balthazar todo a causa de una extraña marca de nacimiento que tenía en la espalda debajo del hombro derecho, una estrella de cinco puntas rodeada de un círculo. Todos ahí tenían alguna extraña marca de nacimiento, una media luna, símbolos extraños, círculos unidos. Todos y cada uno de ellos eran tachados de brujos y eran obligados a vivir en este infierno: Las minas. Eran encerrados aquí desde temprana edad cuando la extraña marca era descubierta. Algunos eran vendidos como esclavos, el resto morían en las minas.

Ninguno de ellos poseía un nombre, todos eran simples números, perdían cualquier rastro de identidad o individualidad que pudieron tener en algún momento. Pero esta chica era distinta a todos los demás precisamente por esto, ella recuperó su identidad cuando, en un sueño, una hermosa mujer le repetía su nombre una y otra vez: “Daliah, Daliah, Daliah, Daliah…”

Daliah salió de su celda y continuó la rutina de todos los días: trabajar hasta el cansancio y regresar a su celda. Sin su nombre esto parecía no molestarle pues no tener identidad era como ser un simple robot cumpliendo órdenes pero desde que recuperó su nombre la rutina parecía un infierno, un infierno que vivía día con día. Un terrible odio se almacenaba en su interior todos los días, sentía que en algún momento explotaría.

Había ocasiones en que Daliah se detenía a mirar al cielo imaginando una vida mejor, o tal vez simplemente una vida. Dejaba lo que estaba haciendo y solo se ponía a pensar, y esto siempre le traía problemas.

-Número 2-2-5 ponte a trabajar- gritó ese extraño ser al ver que Daliah se quedó especulando mientras levantaba una gran roca – en el reino de Balthazar no se admite la holgazanería – sacó un látigo y lo azotó en su espalda

Algo en el ambiente se sentía extraño, como si el aire fuera un poco más liviano, como si estuviera lleno de una extraña energía que entraba poco a poco en el cuerpo de Daliah, lo que la obligó a tomar una profunda aspiración y decir:

-Mi nombre… es Daliah-

- ¿Qué fue lo que dijiste? – dijo el ser

-Dije que mi nombre es Daliah-

-Así que fue eso… alguien necesita recordar que los brujos son una escoria y no merecen un nombre-

Dos seres salieron de la nada y sujetaron a Daliah por ambos brazos, la llevaron a donde castigaban a todo aquel que no quería entender las reglas: “La cámara del miedo”, una pequeña cámara oscura que despertaba las peores pesadillas del que se encontrara ahí. El proceso era largo y tormentoso, la víctima comenzaba a alucinar cuando cerraban todas las cerraduras. Sus más terribles pesadillas, sus más tormentosos miedos, todo aquello que ellos temían cobraba vida. La única escapatoria era el dolor, la víctima comenzaba a abrirse heridas en brazos y piernas esperando despertar de las alucinaciones. Despertaban no por más de 10 segundos antes de volver a caer en la ilusión, intentaban mantener su cordura por todos los métodos posibles pero al final todo era inútil. Su mente, su alma, su voluntad, todo lo que ellos eran quedaba destrozado y olvidado. La víctima salía de esa cámara sin ser nada ni nadie.

Daliah fue encerrada en la cámara y el proceso comenzó a atormentarla, se aferro a sus piernas y hundió sus uñas en sus pantorrillas como escapatoria desesperada pero inútil. Estaba a punto de perder su identidad pero algo en su cabeza se aferraba a la cordura, no dejaba que ella sucumbiera.

Daliah entró en un shock, comenzó a susurrar palabras como si estuviera poseída y escuchó claramente como una voz femenina le decía “tu nombre es Daliah, no dejes que te lo arrebaten”. La cámara dejó de funcionar en ese momento y Daliah pudo respirar tranquilamente, abrazó sus piernas e intentó calmarse. Algo o alguien la había salvado. Tenía heridas superficiales en las piernas pero podría salir caminando sin ningún problema. Se quedó sentada para poder adoptar esa actitud neutral que debería tener al salir de ahí. Por fin abrieron la cámara y Daliah salió fingiendo que el proceso había sido un éxito. Los guardias tomaron a Daliah bruscamente para que volviera a sus deberes como esclava.
Cortadas en las manos, latigazos en la espalda, heridas en los pies… simplemente un día más en el reino de Balthazar, al final del día los conducían a sus celdas, una pequeña cueva con un harapo viejo que usaban como cama y una única muda de ropa.

Al acostarse, Daliah volvió a soñar con la hermosa mujer, pero esta vez no estaba en la hoguera, simplemente estaba frente a ella. El solo hecho de verla le causaba una inmensa paz interior. Y fue entonces cuando escuchó una voz, una voz suave y delicada, no sabía de dónde provenía o si provenía de algún lugar, pero escuchó claramente el susurro de esa voz que decía “Despierta”
-Número 2-2-5, levántate en este mismo instante, el comandante Rennek viene de visita– le gritó el mismo ser deforme de todos los días

Daliah simplemente se levantó, se puso sus harapos viejos y se colocó frente a la puerta como todos los días, esperando poder salir.

Comenzó con sus labores de día a día, hasta que escuchó unas trompetas a lo lejos anunciando la llegada del comandante Rennek, un hombre alto y con cuerpo definido, tenía una cara ruda y cuadrada, y una mirada que imponía su autoridad.

Todos continuaron su trabajo para no causar problemas, inclusive Daliah. El comandante Rennek comenzó a pasear entre los esclavos.

-Estoy buscando un reemplazo, se acerca una fecha importante y es muy probable que una de mis esclavas “desaparezca” – dijo Rennek mientras se acercaba a Daliah.

Daliah comenzó a temer, corrían muchos rumores terribles acerca de los que iban a “trabajar” para el comandante Rennek, muchos de ellos decían que Rennek mataba por diversión.

-Tengo una buena oferta para usted, el día de ayer esta chica se rebeló contra nosotros pero la cámara del miedo ha hecho lo suyo y esta como nueva, hará lo que se le pida.- Le dijo uno de los seres a cargo del lugar, su número es 2-2-5.

- Me la llevo, ten tu oro- dijo Rennek mientras le estiraba una bolsa de oro

- Toda suya señor- dijo el ser mientras se retiraba con la bolsa de oro

Rennek la agarró bruscamente del brazo y la metió al carruaje con gran fuerza. Fue un camino largo, lleno de rocas y baches en el camino, Rennek iba en un carruaje más elaborado que soportaba tales movimientos bruscos sin que él sintiera algo, pero el carruaje de Daliah era viejo y no parecía muy estable, con cada movimiento Daliah caía y se hacía daño, tenía miedo de que en cualquier momento el carruaje se destrozara y la dejaran caer en alguna piedra. Sobrevivió con dificultad el camino llegando a una mansión gigante, parecía tener dos plantas y muchas habitaciones. Por fuera había una fuente y un jardín hermoso que rodeaba por completo la mansión. La entrada principal tenía unas pequeñas escaleras y una doble puerta.

Una vez dentro de la mansión la llevó directamente a lo que sería su nueva celda, nada diferente a lo que era antes. Situada en el sótano y completamente apartada de cualquier otra habitación

-Mañana a primera hora comienzan tus nuevas labores, y prepárate pues dentro de una semana tendré una importante reunión y hay muchas cosas que tengo que preparar antes de hacerla.-


Cerró su celda dejándola a oscuras, Daliah sin saber que más hacer simplemente se acostó y se quedó dormida.

domingo, 5 de enero de 2014

Wicards vuelve

Hay muchas cosas que quiero aclarar antes de volver a comenzar con este proyecto:

  • Wicards volverá con pequeños cambios en los capítulos que ya había publicado
  • Quisiera darles una historia de calidad, no soy el mejor escritor ni mucho menos pero les prometo mejorar en mi redacción y gramática.
  • Si hay algún capítulo con una corrección "fuerte" les haré saber antes de comenzar el capítulo
  • Con su ayuda podremos mejorar esto así que compartan la historia y si notan algún error en la misma por favor coméntenlo.
Eso es todo así que comencemos con el prólogo, vale la pena leerlo nuevamente, aumente unos cuantos detalles:


Prólogo: Wicards


- Quémenme en la hoguera, saquen mi corazón, rompan mis huesos, no importa lo que hagan mi legado ha sido establecido -gritó Kaya mientras la amarraban en la hoguera - y una noche de Samhain mi profecía comenzará. Cinco de mis descendientes te derrotarán Balthazar y tú no podrás detenerlos.-
Ninguno de los habitantes del Valle de la Luna entendían una palabra de lo que aquella bruja quería decir, ninguno de ellos a excepción de uno que se encontraba escondido detrás de una capa riendo por lo bajo con un tono muy grave.

La hoguera fue encendida, una oscura niebla rodeo todo el lugar. Un último destello iluminó el pecho de Kaya y su último grito causó un silencio en la atmósfera. Esa noche el grito de la bruja Kaya quedó suspendido en el aire. Sus cenizas se esparcieron por todo el bosque. El único recuerdo que perduró de ella fue la hoguera que provocó su muerte y su templo derrumbado del cual solo quedaba en pie una sola habitación: la habitación central donde cada mes la luna llena iluminaba con intensidad.

Nadie recuerda lo que sucedió después de que Kaya muriera, ni siquiera recuerdan a Kaya en lo más mínimo. Uno a uno de los habitantes del Valle de la Luna fue perdiendo su libertad y, conforme al tiempo, también su identidad. Todo parecía perdido. Poco a poco este mal se fue extendiendo afectando otras tierras y otras tribus. Nadie vio venir esta conquista así que nadie pudo hacer nada para detenerlo.
El valle de la luna fue el más afectado por este nuevo poder que surgía, era como el corazón que bombeaba la maldad a todos los lugares que la rodeaban. Fue aquí el inicio del fin.





Tres siglos más tarde Daliah, mejor conocida como número 2-2-5, despertaba sobresaltada después de haber soñado con una bruja quemada en la hoguera por tercera noche consecutiva

>>>> Capítulo I: Daliah <<<<

lunes, 23 de diciembre de 2013

Atrapando estrellas

Sé que he pasado mucho tiempo sin traerles nuevo material y no estoy en condiciones para prometerles ser más activo en el blog pero haré todo lo posible por traerles nuevo material más seguido. En fin, disfruten esta historia que lleva dos dedicatorias, ellos saben quienes son. Disfrútenla



Todos han visto el cielo nocturno al menos una vez en su vida y han sido cautivados por el grandioso esplendor que las estrellas emiten. ¿Cuántos de ustedes no han querido atrapar o tan siquiera tocar una de esas hermosas estrellas? Siempre a la vista, siempre fuera de nuestro alcance. Pero ¿Sabías que existe una forma de atrapar una estrella? Sí, existe una forma aunque nada fácil y a veces puede resultar dolorosa. No sé si existan más formas de atrapar estrellas pero yo conozco esta: Puedes atrapar una estrella siempre y cuando no la quieras para ti sino que quieres entregarla a alguien especial. Esta idea nació hace tiempo en una noche de lluvia de estrellas, recuerdo haberle dicho a una persona que quería mucho:

-Hoy hay lluvia de estrellas, sal a verla conmigo -
-Lo siento, no puedo, atrapa una por mí-

Y lo hice… no sé cómo pero cuando me di cuenta ya tenía la estrella en las manos, se la entregué y le susurré al oído “pide un deseo”. No me arrepiento de haberle dado esa estrella pues él la merecía.

Después de un tiempo me estuve preguntando el como esto había sido posible, como es que cuando estas enamorado podías lograr tales cosas. Jamás conseguí la verdadera respuesta pero llegué a una antigua leyenda alemana que cuenta sobre un oscuro mago, el cual tenía once aprendices, siempre once y estos cambiaban continuamente pues eran sacrificios para que el oscuro maestro siguiera viviendo. Uno de sus alumnos era sumamente poderoso, podía fácilmente confrontar al oscuro maestro pero no lo hacía porque, así lo dijo él, “no tengo una novia” lo que yo traduje en “no tengo nadie por quien pelear”. Sin embargo, un chico con un amor, aprendió de su compañero y logró derrotar al oscuro maestro. Es así como pude comprender un poco mejor el como “estar enamorado” te permite lograr tan fantásticas hazañas.

En mi segunda lluvia de estrellas logré atrapar otra estrella y yo sabía muy bien a quien le pertenecía. La envolví muy bien, tenía una caja y un moño, y me la quedé un tiempo pues estaba esperando el momento ideal para entregarla. La estrella comenzó a perder brillo poco a poco, comprendí entonces que la estrella brillaba gracias al amor con la que se entregaba. Ese mismo día decidí entregártela pues temía que el sentimiento que comenzaba a nacer en mi interior muriera con el brillo de aquella estrella. Cuando llegué donde solías estar al mediodía te encontré en brazos de alguien más. Sentí un gran peso caer en mi interior, no supe que hacer y, a pesar de que aún dudaba sobre lo que sentía en mi interior, me dolió mucho el verte con alguien más. Decidí no decir nada, no quería incomodarte ni hacer nada que te hiciera sentir mal. Me acerqué sigilosamente procurando que no me vieras, dejé la estrella en tu mochila y salí de ahí. Estoy seguro que pensaste que él te la había dado. Estoy seguro que eres, y en serio perdón por decirlo, lo bastante imbécil para olvidar aquél día que te quedaste dormido en la lluvia de estrellas, no pudiste verla conmigo. Sé que no estábamos en el mismo lugar pero el mismo tiempo y el mismo cielo pudieron haber creado la ilusión de estar juntos admirando como las estrellas caían. En fin, no quiero hacerte sentir mal, en realidad te deseo lo mejor en lo que estas iniciando, tal vez encontraste, o re-encontraste, algo en él que yo jamás te pude dar y, tal vez, jamás haya podido dártelo. 


Algo me dice que la estrella no murió ese día, que aún hoy sigue brillando, dentro de su caja, y seguirá brillando por mucho tiempo más pues la entregué con sinceridad y sin esperar nada a cambio. Ojalá esa estrella te de paz cuando la veas. Mientras tanto yo seguiré mi camino, quien sabe, tal vez un día alguien me de una estrella, tal vez no, pero sea como sea tengo que seguir mi camino ¿No? Así que suerte en el tuyo, espero que nos volvamos a encontrar.


Espero que les haya agradado este pequeño relato, los veo en la próxima entrada.

lunes, 22 de abril de 2013

Memorias de un desconocido

El día de hoy les traigo una historia que inspiro un desconocido amigo (gracias Joako). Por favor, si les gusta compártanlo y si ven algún error o quieren sugerirme algo por favor háganlo, los amaré por siempre. En fin aquí esta la historia:


Enero 21:
Querido Diario, el día de hoy conocí al chico perfecto, no es muy alto, tiene el cabello largo y es muy guapo, lo vi al inscribirme en la escuela, me parece que es muy inteligente y amable, pero escuché a unas chicas que lo señalaban  y hablaban mal a sus espaldas, ojalá hubieran dicho su nombre. Parece mayor que yo, espero verlo cuando entre a la escuela.

Enero 30:
 Pasé un tiempo sin poder apartar su imagen de mi cabeza, deseo tanto volver a verlo, aunque sea unos cuantos segundos…

Febrero 9:
 ¡OH POR DIOS!,  ¡SIGO SIN CREERLO!, ¡VA EN MI SALÓN!  Su nombre es Roberto Israel Cuadros Uribe, le pondré un apodo secreto para poder hablar de él sin que nadie se entere, sus iniciales son RICU así que le diré “Riku”, como aquél cantante japonés que me encanta. Sigo con una expresión de sorpresa total en mi rostro, no puedo creer que estaré tan cerca de él por tanto tiempo.

Febrero 15:
 Hoy hicieron equipos para comenzar los proyectos escolares, por desgracia no me tocó con Riku, creo que ni sabe que existo… pero me gusta contemplarlo de lejos, ojalá tuviera el valor para hablarle.

Febrero 20:
Comienzo a creer seriamente que estoy  enamorado.  Cada canción que escucho, cada poema que escribo, cada dibujo que hago y cada suspiro que suelto lleva su marca, su imagen y su esencia.

Marzo 3:
 Desearía poder escribir más en estas páginas, pero la escuela consume demasiado tiempo, a pesar de esto, mis notas van bastante bien.  Me he sentido un poco mareado por las mañanas, pero creo que se debe a falta de sueño, los proyectos son un poco pesados, pero estoy seguro de que puedo manejarlo.

Marzo 9:
Los exámenes comenzaron, me bloqueo un poco, pero al acabarlos me relajo. Hace dos días estaba escribiendo un poema para Riku, y noté que dejó su mochila por ahí sola, así que aproveché mi oportunidad para dejarle el poema en su mochila, anónimo por supuesto. Me hubiera gustado ver su cara cuando lo leyó.

Marzo 13:
Noté que Riku estaba molesto, no me pude enterar porque… Me hubiera gustado abrazarlo para consolarlo. No me gusta verlo en ese estado, así dejé un dulce en su banca con un corazón en una hojita, espero que lo haya animado un poco.

Marzo 15:
Quiero estar con él, hablarle y no separarme jamás. Sentir sus brazos a mí alrededor y escuchar el latir de su corazón.

Marzo 18:
Hoy salí con mis amigas al parque, les conté todo lo que sé de Riku, es muy poco, pero el decírselo a alguien es bastante liberador. Ellas me dicen que le hable pero simplemente no puedo, aún cuando está lejos de mí y no me dirige la palabra, me tiemblan las piernas y me mareo

Marzo 20:
No puedo hacer otra cosa más que pensar en él…

Marzo 23:
Hoy oficialmente muero de vergüenza, no quiero salir nunca de este cuarto. Intenté pedirle un lápiz, pero las palabras se quedaron atoradas, así que salí corriendo…

Marzo 25:
Desde lo que pasó no puedo verlo a la cara sin ponerme rojo, no creo sobrevivir con ésta vergüenza.

Marzo 30:
Hoy no asistió a clases, espero que no le haya pasado nada grave, no podría soportarlo…

Abril 5:
Hace días que no se aparece por la escuela, corre el rumor de que se cambió de escuela, la depresión me invade… No he comido bien en días, el estrés en la escuela ha aumentado y mis horas de sueño disminuido…

Abril 9:
Cada día me siento más y más débil, siento que mi vida se aleja, como si él se hubiera llevado ese cálido aliento que mantiene mi cuerpo con vida…

Abril 13:
Vomité sangre en cuanto desperté, por suerte lo hice en el baño, mi madre no sabe nada, estoy muy asustado…

Abril 15:
Regresó a la escuela, al verlo de nuevo sentí como una chispa volvía a encenderse en mi interior.

Abril 20:
 Mi cuerpo se siente débil. Según lo que dijo un doctor parece que tengo un tumor pulmonar, no entiendo cómo es que pude provocar un brote de sangre. Estoy asustado….

Abril 25:
Me están suministrando quimioterapia, aún puedo ir a la escuela, todos saben lo que me ocurre e intentan apoyarme. Hasta Riku llegó a darme unas palmadas en la espalda como señal de su apoyo, un calor agradable recorrió todo mi cuerpo con esa palmada, por él sé que puedo salir bien de esto.

Abril 30:
Cada día me es más difícil levantarme, lo único que me motiva a seguir intentando sobrevivir es su recuerdo en mi mente.

Mayo 10:
 Parece ser que estoy reaccionando bien a los tratamientos, puedo ir más seguido a la escuela, y cada vez que veo a Riku me siento grandiosamente bien.

Mayo 17:
Me encuentro en la escuela, me advirtieron que en cualquier momento podría empeorar sin previo aviso, que es necesario mantenerme vigilado, pero yo insistí que quería seguir viviendo mi rutina normal.

Mayo 20:
Todo ha ido perfecto, me siento de maravilla. Riku no me ha hablado desde que volví a ser el de antes, pero me alegra poder verlo.

Mayo 23: 

Siento como si todo mi interior ardiera, como si un ácido carcomiera todo mi interior. No creo que sea una buena señal… Estoy en mi salón de clases pero creo que debería de llamar a mi doctor para…

Mayo 25:
 Recaí… Me desmayé en el salón de clases, los doctores no me dicen mucho pero creo que podría morir pronto, mi único deseo es revelarle a Riku  mis sentimientos. Sólo así, mi alma descansará en paz.

Mayo 28:
No me dieron más allá de un año, estoy en hundido en la depresión, bien podría morir en tres semanas o 2 meses… Estoy de nuevo en la escuela, no tuve el valor de decirle a mis compañeros mí tiempo estimado de vida…

Junio 4:
Estuve llorando por 2 horas en el baño de la escuela, ya no me importa morir, pero sé que no tengo el valor para decirle a Riku lo que siento… Además de que hay muchas despedidas que sé qué debo hacer pero no quiero hacerlo… Últimamente me he vuelto apático, es doloroso decir adiós.

Junio 18:
He pasado tiempo sin escribir porque me he sentido muy débil últimamente. En este momento estoy en mi salón de clases, es el receso, por lo que estoy solo, no sé porque haré esto pero quiero dejar un último pensamiento a Riku dándole las gracias por…


Julio 1:
Morí el 18 de Junio, encontraron mi cuerpo tirado en el salón de clases. Riku, el chico que tanto me gustaba sentía lo mismo por mí, ahora que estoy muerto él se siente muy deprimido. Riku encontró mi diario y ahora escribe estas líneas intentando canalizarme, intentando darle paz a mi alma… Mi funeral fue muy triste, Riku dejó una rosa entre las páginas de este diario junto con un poema que nunca tuvo el valor de darme, esperando así que mi alma encontrase paz…

"Si pudiera comprar una hora de amor, si me dieran solo eso, una hora de amor sobre ésta tierra, entonces daría todo mi amor, para verte un poco más"

Sé que nos volveremos a ver Riku, no llores mi partida, pues mi único deseo siempre fue el verte sonreír una última vez.

miércoles, 10 de abril de 2013

Historia sin nombre

Esto es algo que escribí hace un tiempo para un concurso de historias, me gustaría compartirlo con ustedes pues en su momento significó mucho




-Creí que tardarías más en llegar aquí- dijo Chris

-Después de ver tu nota en el desayuno quise acabar rápido con esto ¿Porque el puerto?- le respondió Oz-

Chris movió la mano diciendo a Oz que se sentara a su lado, al final del puerto para admirar la lenta pero hermosa puesta de sol.


-Fue en este puerto que te conocí- dijo Chris en un tono bajo pero perfectamente audible- Y también fue aquí donde toda nuestra historia comenzó... y por desgracia terminó-


A Oz le empezaron a correr las lágrimas


-No sé que hago aquí- dijo bruscamente mientras caminaba para atrás y giraba- Tu me traicionaste y jamás podré perdonarte-


Chris rápidamente le agarro la mano y a pesar de que la movió con rápidez la agarró de una forma muy tierna.


-Por eso estoy aquí, y por eso fueron las pistas que te envié, quiero compensar mi error- dijo Chris


-¿Que no te di un muy buen ejemplo de lo que me hiciste? ¿Acaso después de despedazar ese vaso y pedirle perdón volvió a estar como antes? - gritó Oz


-No, el pedir perdón no reparo el vaso... Pero creo que el actuar puede reparar todo lo que hice -dijo Chris


-¿A que te refieres? - preguntó Oz


-Te mandé mensajes con las cosa que vivimos juntos: tu desayuno fue una rebanada de pay de limón de la primera vez que preparamos algo con una nota que decía que prendieras la radio, programé eso para que escucharás al menos una parte de la canción "Juliet", la primera canción que te dedique mientras bailábamos, el día que te declare mi amor, después les pedí a muchos de tus amigos que te dieran recuerdos de nuestra relación: un collar que te hice cuando cumplimos un mes, un poema que te escribí una noche que te sentías deprimido, una pulsera cuando salimos de viaje para que no olvidarás que cuentas conmigo siempre, una flauta hecha a mano para que cada vez que la tocaras sus notas fueran llevadas por el viento hasta mí... Y finalmente alguien te dio una nota diciendo que te esperaba en el puerto.-


-Sé lo que intentas, me conmueve pero el vaso y mi fe en ti siguen rotos- dijo Oz

-El vaso no está roto... -dijo Chris- Cuando te fuiste deprimido ese día junté todos los pedazos y comencé a armarlo de nuevo, me tomó mucho tiempo y tuve que volver muchas veces por pequeños pedazos olvidados pero al final logré volver a armar el vaso - metió una mano en su mochila y saco un vaso con muchas imperfecciones pero completamente servible- Cuando terminé con el vaso me prometí a actuar y recobrar tu confianza- dijo Chris

Oz comenzó a llorar en silencio, Chris se pusó de rodillas con un pequeño paquete y el vaso en la mano.


-Con el mar, la puesta del sol y el viento de testigos te prometo Oz que siempre te amaré y jamás te volveré a fallar ¿Quieres casarte conmigo?- dijo Chris abriendo el paquete mostrando un anillo

Oz solo se lanzó a sus brazos llorando y riendo con él, lo miró a la cara y le dijo “No solo me pediste perdón, sino que me demostraste tu amor, es por eso que acepto ¡Me casaré contigo!”

Se quedaron abrazados viendo como el sol se ponía a lo lejos.

sábado, 12 de enero de 2013

Corazón de Sirena.

Comienza con la Introducción

Melody soltaba cantos llenos de desesperanza y tristeza por todo el océano, y hacía que todas las demás sirenas desearan estar lo más lejos de ella, y fue un día que toda la comunidad, harta de escuchar el canto de amargura de Melody, que la expulsó del territorio sirenio. Melody, con lágrimas en los ojos, nadó hasta el polo norte, y sentada en alguna roca comenzó de nuevo su canto deseando morir congelada, pues ya no tenía nada, su sueño era imposible de cumplir, su supuesta familia la odiaba y la había desterrado, la muerte podría al menos aliviar todo el dolor, o eso creía ella pues junto con su melodía había lanzado un hechizo que comenzaría a convertirla en piedra.

En medio de su llanto, sintiendo como su cola comenzaba a sentirse tiesa, escucho como si tocaran algún cristal, levantó la mirada a la gruesa capa de hielo que había arriba de ella…. Parecía un hombre, pero le transmitía una tranquilidad sorprendente con una sola mirada y fue precisamente esa la forma en que se comunicaron: Con una mirada, ella le transmitió su tristeza, él le transmitió su tranquilidad…

Por desgracia era muy tarde, el hechizo había sido lanzado y sólo un conjuro recitado por una sirena podía revertirlo, poco a poco su cuerpo fue convirtiéndose en piedra, el ser fuera del agua lo notó por lo que no dudo ni un instante en tomar su espada para destruir el hielo que lo separaba de Melody, se cubrió con lo que parecían alas y entro a toda velocidad, fue cuando Melody lo vio completamente, se trataba de un ángel.

-Tranquila, sé lo que tu corazón desea, tu hermoso canto me lo hizo saber - Le dijo telepáticamente el ángel – por desgracia ahora solo hay una forma de que pueda cumplirlo.

Antes de que su pecho se convirtiera en piedra, con su espada lo abrió dejando al descubierto su corazón, repitió el proceso con su propio pecho y puso una mano encima de cada corazón produciendo una luz.

-Ahora tu corazón está en mi pecho, y el mío en el tuyo – Susurró el ángel en su oído mientras sus brazos se transformaban en piedra – cumpliré tu deseo, si tu cumples el mío, enséñame los mares con tu canto.

La sirena soltó lágrimas de sus ojos que recorrieron su rostro, su pecho ya no dolía pues poco a poco se iba transformando en piedra, pero sentía como el corazón del ángel seguía latiendo… comenzó a cantar agradecida hasta el final, su cabeza por fin se hizo de piedra y la última lágrima que salió se convirtió en una perla que yacía frente al corazón que seguía latiendo.

El ángel se quedó admirando la estatua de la sirena por unos minutos hasta que se percató que no necesitaba aire para seguir ahí, parecía que el corazón de la sirena le había otorgado alguno de sus poderes como el de respirar bajo el agua.

Algo comenzó a sonar en la cabeza del ángel… un leve susurro de una voz muy dulce… volteo a todos lados buscando el origen de ese susurro hasta que comprendió que provenía de la sirena, al igual que él podía respirar bajo el agua, parecía que ella podía usar la telepatía, y eso solo podía significar una cosa ¡AÚN PODÍA SALVARLA! Pero la cuestión era ¿Cómo?

El canto dentro de su cabeza le dijo que tomara la lágrima convertida en perla y saliera a la superficie, así que lo hizo y de inmediato la perla se transformó en una pequeña luz que comenzó a moverse, el ángel sin perder el tiempo la siguió.

Cruzo por mucho lugares llenos de peligros, selvas con tigres dientes de sable, cementerios con gárgolas, montañas con dragones, pero nada lo podía detener, tenía que salvar a Melody, su canto seguía en su cabeza motivándolo a luchar.

Después de varios días sin descanso llegaron a las ruinas de la antigua Atlantis, la luz le indico el camino que tenía que seguir, y el instinto de sirena que fue desarrollando con los días le indicaba como abrir cada puerta que se presentaba, hasta llegar al libro de antiguos hechizos de las sirenas, tenía que buscar el hechizo que le devolviera la vida a Melody, pero un grupo de sirenas y tritones más grandes de lo normal comenzaron a rodearlo

-¿Qué es lo que quieres aquí?, los de tu especie no son admitidos aquí – Dijo el que parecía ser el líder del grupo - ¿Cómo lograste pasar por las puertas de seguridad?

-El corazón de una sirena al borde de la muerte fue lo que me trajo aquí- Respondió el ángel- Quiero saber cómo revertir el hechizo de piedra

-Solo una sirena puede recitar ese hechizo, aun cuando hayas logrado atravesar toda la seguridad de aquí, tú nunca serías capaz de recitar el canto, tu corazón es muy cálido y tu mente demasiado esperanzada – Le dijo el líder

- Y a juzgar por esa luz que te trajo aquí la sirena que tratas de rescatar es Melody, y ninguno de nosotros moverá un solo dedo para ayudarla – Dijo la que parecía ser segunda al mando

- Haré lo que sea, solo díganme cómo puedo rescatarla – Suplicó el ángel

Todos rieron estruendosamente, hasta que el líder alzo la voz para hablar

-No nos importa verla nadar por ahí, pero si tanto lo quieres este es el hechizo –Le lanzó un pedazo de pergamino- pero solo el canto de un corazón frío de una verdadera sirena puede lanzar ese hechizo, un corazón tan cálido como el tuyo jamás lo logrará-

- Entonces… ¿Qué tengo que hacer para liberar a Melody? – Dijo el ángel con lágrimas en los ojos

-Cuando lo descubras será demasiado tarde- Dijo el líder entre risas mientras indicaba a todos que se fueran con él.

“El canto de un corazón frío” ¿Qué podía significar eso? Esa frase giraba en la cabeza del ángel sin parar, nadaba por aquí y por allá, salía a volar un poco de vez en cuando pero extrañamente comenzaba a sentirse mucho mejor dentro del agua… Conforme el tiempo pasaba, el canto dentro de la cabeza del ángel comenzaba a bajar su volumen hasta casi extinguirse, el ángel no se percató de ello hasta que un escalofrío recorrió su pecho, ese escalofrío perturbo su mente de tal forma que el intentó buscar protección en el canto… comenzó a sentir como todo lo referente a Melody se extinguía dentro de él, incluso el amor…

Lo que el ángel no sabía es que el corazón de una sirena en cuerpos inexpertos es tan frío como el océano, es por eso que las sirenas viven solas por siglos y siglos hasta que por fin consiguen crear esa chispa que permite que su corazón tenga sentimientos. El ángel comenzó a preocuparse más por el escalofrío que sufrió que por buscar la forma de salvar a Melody, así que intentó buscar ayuda en el cielo con sus compañeros, aún conservaba sus alas así que pudo subir con facilidad, pero al llegar ahí le prohibieron la entrada pues ya no era un ángel por completo. Deprimido y aislado de su mundo comenzó a vagar por los océanos, pasaron los años y el solo nadaba, se sentía bien cuando nadaba, todo era más fácil mientras siguiera nadando…

La débil mente del ángel comenzaba a perder fuerza frente a la frialdad que se apoderaba de su corazón, el llamado del océano comenzaba a hipnotizarlo, era demasiado poderoso para resistirse, así que se entregó por completo a él, su vida ahora consistía en nadar, nadar sin parar, nadar sin pensar, nadar sin sentir… únicamente nadar pues eso creaba en él un estado de completa tranquilidad, y no quería que nadie ni nada perturbara ese estado.

..............


Después de unos años se topó con una estatua, pero lo que le llamo la atención era lo cálida que era el agua a su alrededor a pesar de que se encontraba en el polo norte…

Algo le decía que tenía que cantar, algo lo impulsaba a cantar, no podía detener ese sentimiento así que empezó a cantar a la estatua.

Una luz roja y deslumbrante comenzó a salir del interior de la estatua, un canto hermoso salió de la estatua el cual hizo que el ángel recordará quien era esa estatua… era Melody, la sirena que cautivó su corazón con su bello canto.

-Gracias – Dijo Melody -.

-Tengo que devolverte tu corazón – le dijo el ángel-.

- Lo sé – Dijo Melody bajando la mirada a su pecho – Pero antes permíteme dar una vuelta por el cielo.

Abrazó a la sirena y salieron del agua, comenzaron a volar así, uno junto al otro, la sirena admiraba todo a su alrededor llena de felicidad.

Volaron hasta el atardecer, cuando decidieron sentarse en una playa para admirarlo juntos.

-Es hora Melody – Le dijo el ángel –

- Gracias por todo… pero ¿Cuál es tu nombre? – Le preguntó Melody –

- Raphael – Le dijo el ángel

Pusieron su mano derecha en el pecho del otro para intercambiar el corazón, tanto Melody como Raphael estaban felices de haber vivido sus sueños, los dos regresaron a sus respectivos hogares pero una vez cada año intercambian sus corazones para vivir su sueño de nuevo, pero no solo por nadar o volar, sino porque querían volver a intercambiar la mirada que empezó toda la historia.


FIN

martes, 1 de enero de 2013

Corazón de Sirena // Introducción


¿Sabías que el corazón de una sirena esconde un gran deseo que libera mediante el canto? Un canto lleno de armonía y alegría, pero sobre todo lleno de magia pues su canto cautiva el corazón de algún ser que logre satisfacer el deseo de la sirena que le canta, si una sirena deseaba explorar mundos fantásticos lograba llamar a elfos y duendes que la guiaran por esos caminos, si deseaba conocer los secretos de la magia hadas y magos eran sus objetivos, si deseaban caminar por la tierra renunciando a su inmortalidad, los humanos eran ideales…
Toda sirena cantaba con felicidad para lograr obtener lo que su corazón anhelaba, pero si sumergías la cabeza en el mar y escuchabas con atención podías escuchar un canto diferente a todos los demás, uno lleno de tristeza, ese canto pertenecía a Melody, una sirena con un deseo fuera de lo común pues ella deseaba con todo su corazón poder volar.

Continua con La Historia

viernes, 30 de noviembre de 2012

"Una vida entre sueños" // CAPITULO IV: La cruda verdad

-Me encanta estar contigo – dijo Chris acariciando el rostro de Oz- no puedo creer que todo esto sea real

-Un momento existimos… al siguiente desaparecemos… - Dijo Oz- Es inc…

El cerebro de Chris desconectó al oír esas palabras… era completamente cierto la vida es muy corta, en cualquier momento podríamos desaparecer, era doloroso pero cierto… así que Chris agarró de la mano a Oz y se lo llevo al parque, Chris no sabía porque lo hacía pero quería decirle a Oz todo lo que sentía en el lugar donde comenzaron a conocerse.

-¿Qué hacemos aquí? –Dijo Oz entre risas

-Quiero decirte algo- dijo Chris enfrente de él- No sé lo que ocurre ahora, no sé como es que paso todo esto, solo sé que te tengo que decir algo… Te amo Oz, eres el primer hombre con el que he estado y esto que he vivido contigo es simplemente fantástico.

-Yo también te amo Chris – dijo Oz acercándose a él- estaré contigo por siempre… pero tienes que despertar- Lo tomo de las manos y lo cubrió con las alas que le crecían de la espalda- Por favor tienes que…

- ¿Despertar?- Pensó Chris – ¿A que se refiere?

Fue cuando algo conectó en su cerebro, ¿Alas? ¿CÓMO ERA POSIBLE QUE LE SALIERAN ALAS DE LA ESPALDA? Eso es simplemente imposible… ¿Qué es lo que estaba ocurriendo? ¿A que se refería con…

Fue cuando Chris se vio a sí mismo en una cama, sin poder mover ni manos ni pies, una pared blanca asfixiante y acolchada para que los pacientes no se hicieran daño mientras le suministraban una inyección letal… estaba en un manicomio… Poco a poco todo fue volviendo a su memoria y fue cuando lo comprendió todo:

Aquel día, en el parque Oz le confesó algo a Chris que él no pudo soportar, le gustaba una chica, la rabia lo dominó y mató ahí mismo a Oz con una puñalada en el corazón… después de haber cometido el crimen no quería creerlo, el dolor emocional y mental era demasiado que se comenzó a cortar su brazo izquierdo mientras su cordura se rompía en pedazos enloqueciéndolo…

Un único pensamiento corría por su mente: morir, no podía con esto… simplemente se despidió con una lágrima en el rostro mientras el veneno hacía su trabajo…

Así es como todo termino, con una lágrima y ahora se preguntarán ¿Cómo lo sé? Bueno pues yo soy una parte de Chris, no era del todo él, solo una parte, una parte de él que se mantuvo cuerda en la medida de lo posible, y una parte independiente que vivía también en una pequeña libreta negra donde decidió escribir toda esta historia para lograr aliviar el corazón de un chico que perdió la cordura por ser incomprendido… un chico llamado Chris. Que en paz descanse.

-Soul

viernes, 23 de noviembre de 2012

"Una vida entre sueños" // CAPITULO III: Vestiduras de ilusión

Con esfuerzos  Chris logró despertarse, sin saber exactamente lo que pasaba, sabía que había soñado algo… no recordaba respecto a que o quien solo recordaba que una gran mancha negra… pero no un negro común… era como si fuera un negro misterioso… como si se combinara con algún otro color…
-Un color oscuro… tal vez morado o… - Pensó Chris pero no quiso seguir indagando, algo en su interior le decía que no debía profundizar en eso, simplemente sacudió su cabeza dando por terminado el tema.

Se levantó y se dispuso a comenzar su día, se sentía extrañamente con muchas energías, se fue flotando hasta la ducha y se percató que su brazo izquierdo le dolía aun cuando este parecía estar “limpio”, es decir, sin ninguna herida de cualquier tipo, al no encontrar nada que hacer con su brazo decidió ignorar el dolor y continuo con su baño.

Salió de su casa con un aire completamente nuevo, sentía como si todo fuera más ligero, tan ligero que podía ir volando a la escuela siendo arrastrado por el viento.
Al llegar a su salón de clases se encontró con una razón más por la que sonreír en este fantástico día… Oz…

No sabría decirles que lo impulso o de donde saco el valor que usó pero se acercó felizmente esquivando todo el salón hasta llegar a él.

-Hola- Dijo Chris lanzando una sonrisa.

-Hola- Dijo Oz en un tono normal pero sonriendo a Chris.

-Este sábado hay una exposición de arte en el centro ¿Te gustaría ir?

-Claro, te veo ahí a las 12-

-De acuerdo-

Chris regresó a su lugar a sentarse, gracias a su estado de ánimo fue como sentarse encima de una nube. Las clases transcurrieron con una velocidad increíble, Chris simplemente se perdía con el paisaje de la ventana, pues era completamente alucinante, gracias a que tenía su música veía cosas asombrosas pasar por la ventana, y a esta misma velocidad llegó el fin de semana, podría decirse que Chris disfruto su semana viajando entre mundos fantásticos por la ventana, peleando con criaturas y dragones, entre muchas otras cosas, y todo mientras intentaba poner atención a sus clases.

El sábado llegó con una mañana radiante, Chris se levantó y comenzó su día con una gran sonrisa en la cara, tomo una ducha y salió al exterior. Comenzó a caminar sin saber a donde ir y, no sé como sinceramente, llego a su destino, la exposición de arte y a lo lejos vio una larga y hermosa cabellera y al instante supo de quien se trataba, era Oz, su respiración se agitó pero fue capaz de acercarse corriendo a él, fue como si sus brazos se convirtieran en alas que tenían como objetivo acobijar a Oz, y fue lo que hizo, lo abrazó por la espalda.

-Hola- le dijo Chris al oído- ¿Algo interesante que ver?

-Eres lo primera cosa interesante que he visto en este lugar- le dijo Oz con una voz completamente dulce

-Me alegra oír eso- dijo Chris caminando con él sin alejar sus grandes alas de su cuerpo, era como si intentará protegerlo de algo… o alguien.

Caminaron así un buen rato hasta que se encontraron con la exposición de pintura, hubo un cuadro que llamo mucho la atención de Chris, era una chica, una chica muy bella pero no pudo contemplar el cuadro completamente pues su cabeza comenzó a doler de una manera muy grave al mismo tiempo que unas imágenes espantosas comenzaban a aparecer en su mente, como si su mente fuera a explotar, o como si una serie de cuchillos quisieran salir disparados desde el interior hacia diferentes direcciones, un cuerpo rodeado de sangre en suelo, rosas blancas manchándose de sangre… de alguna forma sabía que el ver ese cuadro le había causado el dolor, tenía que irse pero el dolor no lo dejaba moverse, no podía concentrarse lo suficiente como para poder caminar, comenzaba a ser insoportable…

-¡CHRIS!- oí gritar a Oz cuando Chris se dejo caer al suelo agarrando su cabeza con fuerza
Oz tomo a Chris en sus brazos intentando calmarlo, pero no obtuvo mucho éxito así que decidió cargarlo y llevarlo lo más rápido posible a su casa para que descansara, no sé como es que paso pero al siguiente instante Chris estaba recostado y Oz estaba a su lado tomando su mano muy cerca de su boca, tenía una expresión muy preocupada

-¿Cómo te encuentras? – preguntó Oz

- Bien… creo – dijo Chris

- Me alegro – dijo Oz - ¿Qué te ocurrió?

- No lo sé, fue como si mi mente quisiera explotar cuando vi aquel cuadro – dijo Chris mientras se sentaba en su cama – Pero no te preocupes ahora estoy mucho mejor

Oz se abalanzó a él abrazándolo

-Me diste un buen susto – dijo Oz entre sollozos

El calor del cuerpo de Oz logró transportar a Chris a un mundo que jamás había visitado, un mundo lleno de suspiros, polvos de hada y fantasía… creo que es eso que los humanos llaman “sentirse enamorado”.

Se hacía noche, Oz estaba en la sala pues no quiso dejar solo a Chris, lo dejó acostado en su cama bien abrigado con una toalla doblada en la cabeza para aliviar la fiebre la cual cambiaba cada cierto tiempo. Mientras tanto en la mente de Chris comenzaban a salir imágenes aterradoras, una pared blanca asfixiante, piquetes en los brazos que le inyectaban veneno y  unas correas que no permitían que se moviera, Chris comenzaba a temblar un poco entre sueños lo que preocupaba a Oz obligándolo a permanecer su lado toda la noche.

A la mañana siguiente lo primero que vio Chris fue a Oz recostado en la cama, una imagen que logró hacer que se le escapara una lágrima, una lágrima llena de amor que se convirtió en cristal…
Chris decidió levantarse a ducharse, quería despejar su mente de todo lo que había soñado y un buen baño era la mejor terapia para esas cosas. El sonido de la regadera despertó a Oz que volteo a ver la ducha y se estiró, volteó a ver un pequeño cuaderno negro, un cuaderno que significaba un mundo para Chris pero él no lo sabía así que lo tomo y comenzó a leerlo, cuando Chris volvió con el cabello húmedo y ropa limpia lo vio y se quedó parado mirándolo fijamente.

-… ¿Qué… que haces?-

-¿Tu escribiste todo esto? Es simplemente hermoso- Dijo Oz

-DAME ESO – dijo Chris arrebatándole la libreta- Jamás le he enseñado esta libreta a nadie… es demasiado personal…

-Lo… lo siento no lo sabía- se disculpó Oz- Pero realmente es muy hermoso

-Mucho de lo que hay aquí esta inspirado en ti – dijo Chris bajando la mirada

-Chris… - susurró Oz mientras se acercaba a Chris – eres una persona fantástica, el conocerte ha sido fantástico para mí… pero tengo que decirte algo…

Las palabras que dijo después Chris las borró de su mente pero estoy casi seguro que dijo algo como “Despierta ya”, después de eso se fueron al parque a acostarse un rato en el césped mientras Chris le enseñaba su libreta más a fondo explicándole el porqué de cada escrito y de cada dibujo. De alguna forma Chris sentía que había estado ahí antes en esta misma situación, pero no lograba ordenar del todo su mente como para recordarlo, muchas cosas pasaban por ella pero la que ocupaba más espacio era este momento, este instante…

El tiempo pasó y se oscureció, se dirigieron a la casa de Chris tomados de la mano, era como si fueran uno solo, cada uno desplegó un ala y volaron juntos…